(2018-09-08) Coca-Cola ha pagado ocho millones de euros a asociaciones médicas y científicas en España

Una investigación acusa a la compañía de financiar estudios que sirven a sus intereses comerciales.

Coca-Cola ha entregado ocho millones de euros a decenas de organizaciones científicas y médicas españolas entre 2010 y 2017, según los datos de la propia compañía. Las que más dinero recibieron fueron la Fundación Iberoamericana de Nutrición (835.000 euros), la Fundación Española Del Corazón (640.000 euros) y la Fundación Española de Nutrición (567.000 euros). También aparece en la lista la Fundación SHE (363.000 euros), presidida por el prestigioso cardiólogo Valentín Fuster. Una nueva investigación, publicada ahora en la revista de la Asociación Europea de Salud Pública, sostiene que estos estudios científicos financiados por Coca-Cola “sirven a sus intereses comerciales y, en muchos casos, no concuerdan con los esfuerzos para mejorar la salud de la población”.

La Organización Mundial de la Salud ha instado a los gobiernos a aumentar al menos el 20% el precio de las bebidas azucaradas para reducir su consumo, vinculado a la epidemia de obesidad que azota al mundo. El abuso de estos productos está asociado con 133.000 muertes al año por diabetes, 45.000 por enfermedades cardiovasculares y otras 6.450 por diferentes tipos de cáncer, según las estimaciones de un equipo de la Universidad de Harvard. En un litro de Coca-Cola original hay 106 gramos de azúcar.

“Nadie se imagina un congreso de la Sociedad Española de Oncología Médica financiado por Philip Morris [la tabaquera dueña de Marlboro]. Y esto está pasando en la nutrición”, denuncia el epidemiólogo Carlos Alberto González, del Instituto Catalán de Oncología. “No hay consciencia de que esto es un escándalo”, sostiene.

González y su colega Juan Pablo Rey, de la Universidad de Sídney, han analizado 20 investigaciones científicas financiadas por Coca-Cola. La mayor parte de ellas, 14, están alineadas con las estrategias de marketing empleadas por la empresa, como señalar a la inactividad física como principal culpable de la obesidad, según destacan los autores. Las otras seis investigaciones restantes serían más neutrales. Fuentes de Coca-Cola afirman que “en todas las colaboraciones se garantiza totalmente la independencia de las sociedades científicas y las universidades” y además estos patrocinios se declaran anualmente desde 2016 “en un ejercicio de transparencia”.

“Coca-Cola está copiando las estrategias de las tabaqueras”, opina González, encargado en 1992 de coordinar en España el Estudio prospectivo europeo sobre nutrición y cáncer, de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer. Los autores del nuevo trabajo recuerdan que una conversación aireada recientemente entre dos antiguos vicepresidentes de Coca-Cola —Michael Ernest Knowles y Alex Malaspina— demuestra los esfuerzos de la industria para influir en las organizaciones científicas. “Tenemos buenos contactos en algunas [asociaciones médicas] y debemos alentarlos a abordar asuntos de salud pública y 'sugerir' temas apropiados”, le escribió Knowles a Malaspina.

En España, Coca-Cola ha entregado 420.000 euros a la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, 400.000 a la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, 357.000 a la Fundación para la Diabetes y 350.000 a la Asociación Española de Pediatría. La financiación se dedica habitualmente a la organización de congresos y a la realización de estudios científicos, una práctica habitual en algunas multinacionales alimentarias, como Danone y las mayores empresas de la industria cervecera.

“Yo soy una científica independiente. Coca-Cola jamás me ha dicho lo que tengo que hacer”, sostiene la catedrática Marcela González Gross, de la Universidad Politécnica de Madrid, una entidad que ha recibido 243.000 euros de la empresa de bebidas azucaradas. La profesora es la principal autora del llamado Estudio de la Pirámide Alimentaria, financiado con 13.700 euros por Coca-Cola. “A los niños les gusta consumir distintos tipos de bebidas, especialmente las dulces como los zumos y los refrescos. Ello se debe a que tienen una preferencia gustativa por los alimentos dulces y a que sus necesidades energéticas son mayores que las de los adultos. Estas bebidas pueden ser ofrecidas con moderación, pero no deberían ser las únicas que consuman”, afirma una guía para padres firmada por González Gross y colgada en la web de Coca-Cola.

El presidente de la Fundación Española de la Nutrición, Gregorio Varela, cree que los 567.000 euros que su organización ha recibido de Coca-Cola no ensucian su imagen. El dinero se ha destinado, explica, para financiar el estudio científico ANIBES sobre el balance energético en España. “El subgrupo compuesto por los refrescos con azúcar aporta el 2,0 % de la ingesta total de energía (36 kcal/día de un total de 1.810 kcal/día)”, asegura uno de sus informes.

“Un estudio de esta envergadura no se habría podido hacer sin la colaboración de Coca-Cola”, apunta Varela, catedrático de Nutrición en la Universidad CEU San Pablo. El investigador cree que las bebidas azucaradas, “tomadas en cantidades excesivas son, sin duda, nocivas para la salud pública, pero tomadas de vez en cuando no tiene por qué”. A su juicio, “no es necesario poner un impuesto a las bebidas azucaradas” en España, a la espera de ver cómo funciona la medida en otros países.

“Coca-Cola en España ofrece una alternativa sin azúcar añadido en cada una de sus marcas, está reduciendo el contenido de azúcar de las variedades clásicas y ha diseñado nuevos envases más pequeños para reducir cantidad de azúcar por unidad de consumo”, aseguran fuentes de la compañía. “En los últimos 17 años se ha logrado reducir el 45% de contenido de azúcar por litro en el total de ventas de Coca-Cola en España. De hecho, el 38% de las ventas de bebidas de Coca-Cola en España son ya sin azúcar añadido”, añaden.

“Yo creo que no hay ningún alimento que sea nocivo para la salud, excepto si se toma en cantidades inapropiadas. Las bebidas azucaradas se deben tomar de forma esporádica. Yo me puedo tomar una horchata de chufa, que también tiene el 10% de azúcar, o una Coca-Cola”, opina el biólogo Ángel Gil, catedrático de la Universidad de Granada y presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición.

El gerente de esta entidad, Miguel Fernández, matiza que la cantidad recibida por su fundación es 123.000 euros menor a la que aparece en la web de Coca-Cola (835.000 euros). Una tercera parte de estos fondos se dedicó a la creación de la exposición itinerante Nutrición, impulso vital, dedicada a promocionar hábitos de vida saludable. Ángel Gil considera que “hay que exigirle a Coca-Cola y a Pepsi que reduzcan su cantidad de azúcar”, pero tampoco es partidario de establecer un impuesto a las bebidas azucaradas como sí recomienda la OMS.

“Los científicos que trabajan en el campo de la salud pública no pueden tener conflictos de intereses, no pueden recibir dinero de empresas que están produciendo daños a la salud”, clama Juan Pablo Rey por teléfono desde su despacho en la Universidad de Sídney. El epidemiólogo recuerda que la obesidad es “una enfermedad socialmente transmisible”, vinculada a la pobreza. “Una Coca-Cola de dos litros es prácticamente más barata que una botella de agua. Hay población, sobre todo de nivel socioeconómico bajo, que se sienta a comer con una botella de dos litros de Coca-Cola encima de la mesa. Y esto es malo para la salud”, sentencia Carlos Alberto González.

VALENTÍN FUSTER Y COCA-COLA

En octubre de 2010, el prestigioso cardiólogo español Valentín Fuster fue una de las estrellas invitadas al I Congreso Internacional de la Felicidad, organizado por Coca-Cola. El 20 de enero de 2014, la Fundación SHE, presidida por Fuster, recibió 363.000 euros de la compañía líder en la venta de bebidas azucaradas. El administrador general de la entidad, Carlos Peyra, explica que el dinero financiará una iniciativa de promoción de la salud en Cardona, una pequeña localidad de 5.000 habitantes de Barcelona. “El proyecto tiene como objetivo mejorar la salud de los habitantes de Cardona utilizando una combinación innovadora de eventos, programas y diseño urbano que construyan una cultura de la salud en la ciudad”, señala Peyra. “Las colaboraciones entre profesionales de la salud e industrias que dañan la salud pública deben considerarse estrategias de marketing que la industria despliega para proteger sus beneficios”, alertan los epidemiólogos Juan Pablo Rey y Carlos Alberto González.