(2017-12-19) La morosidad del SMS le ha costado a las arcas públicas más de 81 millones.

El retraso en los pagos a los proveedores provoca una auténtica sangría en intereses de demora desde 2007.

Los retrasos del Servicio Murciano de Salud (SMS) en el pago a sus empresas proveedoras han supuesto un coste de 81,2 millones de euros para las arcas públicas desde 2007. Esa es la cantidad que los acreedores han cobrado en concepto de intereses de demora tras reclamar a los tribunales, según consta en un informe remitido por la Consejería de Presidencia a la Asamblea Regional a petición de la Comisión Especial de Investigación sobre el SMS, al que ha tenido acceso 'La Verdad'. Se trata de una auténtica sangría que tiene su origen en la enorme deuda generada en el sistema sanitario durante los primeros años de la crisis, y que no ha conseguido taponarse ni siquiera con la inyección del Estado a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

Mientras se aplicaban recortes y copagos para tratar de contener el gasto público, y para evitar con ello la generación de más deuda, por el sumidero de los intereses de demora se han ido perdiendo cantidades ingentes de dinero, como demuestran los datos facilitados a los diputados de la Comisión de Investigación. La industria farmacéutica y las constructoras son los principales reclamantes. Sin embargo, quien encabeza el 'ranking' es una entidad financiera, IOS Finance, que se dedicó a comprar deuda a pequeñas y medianas empresas proveedoras asfixiadas por los impagos. Mediante estas operaciones ha ganado 28,2 millones de euros a costa del SMS. La farmacéutica Roche, por su parte, ha cobrado más de 5 millones de euros en intereses de demora a través de dos filiales: Diagnostics S. L. (3,3 millones) y Farma S. A. (1,9). En la lista hay otras grandes compañías del sector, como los laboratorios Abbot (2 millones de euros), Sanofi Aventis (1,7) Johnson & Johnson (1,6), Braun Medical (1,4), Baxter S. L. (1,3), Pfizer (1,1) y Palex Medical (1 millón).

La tecnológica Siemens también supera el millón, así como la constructora Dragados (1,1 millones) y Acciona Infraestructuras (1,2). Rozan el millón la farmacéutica Merck y Medilevel, y superan el medio millón Gilead, Philips Ibérica y Boston Scientific, entre otras compañías.

La Comunidad tarda 168 días de media en abonar sus facturas a las empresas sanitarias. El atasco llegó a ser de 667 días durante la época de crisis.

La sangría para la arcas públicas en intereses de demora comenzó en 2007, cuando las facturas empezaron a acumularse en los cajones del SMS mientras el agujero se iba haciendo cada vez más grande. La bola creció y creció, hasta el punto de que en 2011 los proveedores de la sanidad pública regional tardaban de media 667 días en cobrar, según datos de la patronal del sector de tecnología sanitaria (Fenin). La deuda del SMS alcanzó, en total, la astronómica cifra de 952 millones de euros. Para muchas pequeñas y medianas empresas que tenían al SMS como principal cliente, la situación se convirtió en ruinosa.

El Ministerio de Hacienda acudió entonces en ayuda de la Comunidad y del resto de autonomías con el Plan de Pago a Proveedores. Las empresas que se acogieron a esta vía tuvieron que renunciar a los intereses de demora. La mayoría lo hicieron, pero algunas grandes compañías, con músculo suficiente para aguantar, prefirieron quedarse fuera y seguir reclamando los intereses.

IOS Finance, que había ido comprando deuda de distintos proveedores, llevó a los tribunales el plan de pagos con el argumento de que la renuncia a estos intereses de demora no se ajustaba a la legalidad. Tras un largo recorrido judicial, el Tribunal de Justicia de la UE avaló el pasado mes de febrero la posición del Ministerio. Esto ha evitado que el desembolso para el SMS sea todavía mayor. Porque si bien ha terminado abonando 81,2 millones por culpa de su morosidad, las reclamaciones ascendían en un principio a 135,6 millones.

Con el Plan de Pago a Proveedores, y sobre todo con el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), la situación financiera del Servicio Murciano de Salud mejoró, y su deuda se fue reduciendo. Sin embargo, la morosidad está lejos de haber desaparecido. Según datos de la patronal Fenin del pasado mes de septiembre, los proveedores de la sanidad regional tardan todavía una media de 168 días en cobrar sus facturas, lo que significa que se siguen generando más intereses de demora. De acuerdo a esta estadística, la Comunidad es la segunda administración regional que más tarda en pagar a sus proveedores sanitarios. Solo Valencia presenta peor dato.

Enlace original La Verdad.es.