(2015-10-22) ¿Por qué quiere saber el gobierno británico cuándo, con qué frecuencia y por qué motivo van al médico los ciudadanos?
En carta dirigida a los proveedores de tecnología de la información de los médicos de familia, el gobierno solicita información sobre la fecha, hora y duración de cada visita efectuada por 18 millones de pacientes a su médico de familia a lo largo de los dos últimos años.
Los datos, que se solicitan con urgencia, deben estar disponibles en septiembre de 2015 y ahora son los médicos quienes deberán transmitirlos directamente.
Ante las protestas de los defensores de la intimidad, el gobierno afirma que lo que trata es de evaluar la demanda para ampliar las consultas a las 24 horas del día los 7 días de la semana, el puntal de su política sanitaria. Esta afirmación contrasta con los resultados de los planes piloto, que señalan una falta de demanda, por lo menos los domingos y la comparecencia de los pacientes solo a 1 de cada 10 citas. No es de extrañar, ya que una gran proporción de visitas son de pensionistas, trabajadores con baja médica o padres en casa con niños pequeños, a la vez que el resto tiene derecho a salir del trabajo para ir al médico, si cuenta con un empleador medio decente.
El argumento oficial es que la finalidad es ayudar a los médicos de familia a reducir sus costes y carga de trabajo. Pero estos ya han dejado claro que el problema radica en la grave escasez de médicos ya de lunes a viernes.
Los conservadores ya habían apuntado a limitar el número de visitas anuales al médico de familia, a aplicar cobros a los pacientes que no acuden a las citas, a los que "comen demasiado" o a servicios que podrían considerarse "asistencia social" y otros servicios en general. Ha habido intentos de derivar a pacientes con enfermedades impopulares políticamente -la depresión, el alcoholismo, la obesidad- a un personal menos capacitado y contratado por proveedores de "soluciones" privadas. En una región se ha intentado incluso eliminar de operaciones rutinarias a pacientes con sobrepeso o a fumadores.
El Servicio Nacional de Salud (NHS) está difundiendo el mensaje de que los problemas de la sanidad se deben a nuestra irresponsabilidad: el mantra de que "no lo merecemos" corre el peligro de acallar la voz de los expertos que señalan que los males del NHS se deben a una serie de problemas impuestos por el gobierno y que el pago por la visita médica da lugar a enfermos aún más enfermos y a tratamientos más caros. Alemania ya lo demostró cuando hubo de abandonar su catastrófico experimento de imposición de pago.
Por supuesto que no se trata solo de evaluar y limitar el acceso de pacientes pobres a profesionales que salen caros: se trataría de desgajar a enfermos pudientes dispuestos a pagar una cuota (ya sea copago, o suscripción a compañías de seguros o a servicios mantenidos y respaldados por la sanidad pública) por el lujo de una consulta de fin de semana o en línea.
Sobre todo cuando se despiertan esperanzas y resulta que una Sanidad ahogada económicamente no puede, siendo realistas, ofrecer las 24 horas y los 7 días asistencia que no sea de urgencias.
Así pues, una sanidad de dos niveles y abundantes oportunidades para el lucro.
Extractado por Margarita Alonso para CAS

