(2015-11-04) Inglaterra: obesos y toxicómanos que rechacen tratamientos de rehabilitación podrían ver recortadas sus prestaciones sociales

Dame Carol Black (consejera de Sanidad y Trabajo del gobierno británico) ha lanzado un estudio para evaluar si las personas que padecen obesidad, adicción a las drogas o al alcohol, deberían seguir beneficiándose de subsidios aunque rechacen los tratamientos que les ofrece el gobierno.

En un principio el estudio se limitó a las personas obesas, pero ahora también estudiará el coste que tiene para la sociedad y los contribuyentes la dependencia a las drogas y al alcohol. El estudio se ha diseñado para establecer en qué medida esas afecciones tratables afectan al desempleo y para calcular el coste asociado para la economía y la hacienda públicas.

El análisis de Black también subraya que enfermedades de larga duración, como la drogadicción y el alcoholismo, pueden afectar gravemente a las oportunidades de las personas que las padecen para encontrar y mantener un empleo remunerado.
Solo en Inglaterra, entre 2008 y 2010, uno de cada quince solicitantes de prestaciones sociales en edad laboral era adicto a la heroína, crack o cocaína, y uno de cada 25 era alcohólico.

Los resultados del estudio demuestran que esta proporción sigue siendo constante y el gobierno estima que, en agosto de pasado año, 280.000 solicitantes de subsidios en edad laboral sufrían adicción a opiáceos y 170.000 al alcohol. En mayo del 2014 había 7.440 solicitantes de subsidio de desempleo para minusválidos, cuya principal minusvalía era la obesidad, pero el gobierno cree que esta cifra no refleja el número real, ya que algunos de ellos podrían padecer otros trastornos derivados de la obesidad que pueden causar o agravar las minusvalías.

El estudio señala que, a pesar de que muchas de las enfermedades de larga duración son potencialmente tratables, el sistema actual garantiza a quienes las padecen asistencia sanitaria y laboral, favoreciendo su situación de desempleo y su dependencia de las políticas de protección social.

Los drogadictos están expuestos a sobredosis, virus hidatógenos y tienen mala salud en general. El sobrepeso aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, varios tipos de cáncer y trastornos musculoesqueléticos. También se asocia a una débil salud mental en los adultos y estigmatiza y favorece el acoso a los menores.

David Cameron defiende que la intención del gobierno es dar a todo el mundo la oportunidad de mejorar sus vidas y proporcionar ayuda y tratamientos para los problemas derivados del consumo de drogas y el alcohol o para la prevención de enfermedades relacionadas con la obesidad. Sin embargo hay que decidir qué hacer cuando los afectados rechazan estas ayudas, pero esperan que los contribuyentes sigan financiando sus prestaciones. El objetivo del gobierno para los próximos cinco años es reducir el número de personas dependientes de las ayudas sociales y aumentar el de la población activa. Para conseguirlo se servirá del estudio realizado por Carol Black.

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Resumen del artículo publicado por Patrick Wintour en The Guardian el 29 de julio de 2015, realizado por Ana Calahorra para CAS