(2016-01-26) La pobreza es un indicador más potente de obesidad infantil que la raza
Según una investigación con datos de más de más de 110.000 estudiantes de EEUU, a medida que los ingresos familiares de los niños descendían, las tasas de obesidad infantil aumentaban. Aunque el estudio encontró un vínculo entre la pobreza y la obesidad infantil, no probó una relación causal.
Según los investigadores el hecho de que los pobres dispongan de una cantidad menor de parques, de programas recreativos y de servicios sociales de diverso tipo podrían llevar a los niños a comer más comida rápida y a hacer poco o ningún ejercicio. Es decir, el ambiente físico y social en que los niños se crían parece determinante.
Las tasas de obesidad en EE.UU. han aumentado de forma constante en las últimas décadas. Actualmente, más del 18 % de los niños de 12 a 19 años de edad tienen sobrepeso o son obesos. Además, hay un 70 % de probabilidades de que los niños obesos sigan teniendo sobrepeso en la edad adulta, lo que aumenta su riesgo de enfermedad cardiaca y diabetes.
El estudio también mostró que las tasas de obesidad eran más altas entre los niños negros e hispanos. Pero esa asociación desapareció cuando los investigadores tomaron en cuenta los ingresos familiares, ya que por cada aumento de un 1 % en el estatus de bajos ingresos en los distritos escolares examinados, hubo un aumento de poco más de un 1 % en las tasas de estudiantes con sobrepeso u obesos. Esto sugiere que los niños y adolescentes con bajos ingresos son más propensos a ser obesos que sus compañeros con unos ingresos familiares más elevados.
