(2017-02-20) EEUU: un estudio encuentra que las ratios de muerte prematura, divergen por raza y etnia
Las ratios de muerte prematura han disminuido en EEUU entre los hispanos, negros e isleños del pacífico asiático-en sintonía con lo que ocurre en Canadá y UK- pero han aumentado entre los blancos y los indios americanos y de Alaska, de acuerdo con un estudio exhaustivo sobre ratios de mortalidad para la población total de EEUU, realizado entre 1999 y 2014. Esta discordancia ha sido enfatizada por investigadores del instituto nacional del cáncer, y colegas el instituto nacional para el abuso de drogas, ambos partes del instituto nacional de salud; y el colegio de enfermería de la universidad de Nuevo México. Los hallazgos aparecen en LANCET.
La caída de las ratios de muerte precoz (entre 25 y 64 años), entre hispanos, negros e isleños del pacífico asiático (APIs) fueron esencialmente debidas a disminución de las muertes por cáncer, enfermedad cardiovascular y HIV, durante el periodo estudiado. Esta caída, muestra el éxito de los esfuerzos de salud pública para disminuir el consumo de tabaco, y el progreso en los medios de diagnóstico y tratamiento. Los blancos también mostraron menos muertes por cáncer, y, para la mayoría de las edades; menos muertes por enfermedad cardiovascular en el periodo estudiado. Pese a la mejoría substancial experimentada, el montante global de muertes precoces, aún permaneció más alto para los hombres y mujeres negros que para los blancos.
En contraste, la ratio global de muertes prematuras para blancos e indios americanos y de Alaska, sufrió un dramático incremento en muertes por accidente (fundamentalmente sobredosis de drogas), suicidios y cirrosis hepática. Entre los blancos e indios americanos y nativos de Alaska entre 25 y 30 años, los investigadores observaron aumentos en las ratios de mortalidad entre un 2 y un 5% anual, comparables al incremento observado en la epidemia de SIDA.
En palabras de Meredith Shiels, autora principal del estudio, de la división de cáncer, epidemiología y genética (DCEG): "El resultado de nuestro estudio, indica que, además de precisar mantener los esfuerzos contra el cáncer, enfermedad cardíaca y sida, hay una urgente necesidad de acción enérgica contra las causas emergentes de mortalidad; sobredosis de drogas, suicidio y enfermedad hepática".
En palabras de Amy Berrington, también del DCEG y autora senior del estudio: “La muerte es devastadora para todos, pero la muerte prematura lo es aún más, en particular la de niños y sus padres" " nos centramos en la mortalidad precoz, porque como dijo mi mentor, el eminente epidemiólogo Richard Doll: " la muerte en la vejez es inevitable, pero antes no lo es". Nuestro estudio puede servir para focalizar la prevención y los esfuerzos para ayudar a los grupos que más lo precisan".
Este estudio se basa en datos de certificados de defunción recopilados por el National Center for Health Statistics, parte del centro para prevención y control de enfermedades.
Resumen: se observa un aumento de la mortalidad prematura entre los blancos- ¿léase ricos? - norteamericanos en los últimos 15 años (1999-2014), pese a haber disminuido las causas clásicas de dicha mortalidad, esto es: cáncer, ECV y VIH. Dicho aumento se debe a suicidio, sobredosis de drogas y cirrosis hepática. Los autores postulan aumentar los esfuerzos para atajar o prevenir estas causas emergentes de mortalidad precoz. En el mismo número de Lancet, se publica otro artículo (ya reseñado en CAS) hablando selectivamente de las muertes por sobredosis.
Traducido por Pascual O´Dogherty para CAS
