(2017-06-05) Estudiar en universidades católicas aumenta la esperanza de vida
Según los obispos, estudiar en universidades y/o colegios católicos aumenta la esperanza de vida. Esta hipótesis, inverificable dado que los prelados no aportan instrumentos para confirmarla o refutarla, deviene un nuevo acto de fe. Se corre el peligro de que la enseñanza impartida en estos centros religiosos, en especialidades como la epidemiología, beban más de las esencias del tribunal que condenó a Servet a la hoguera, que de Rudolf Virchow.
LA NOTICIA
Según la memoria de actividades del ejercicio 2015 presentada por la Conferencia Episcopal, estudiar en una universidad católica concede varios beneficios directos e indirectos a sus estudiantes. Los más relevantes, una menor tasa de criminalidad, mayor productividad laboral, una reducción de la pobreza en el entorno, y una mayor esperanza de vida.
El documento presentado por los obispos no justifica ni aporta más datos que el enunciado. Por ejemplo, según el apartado correspondiente al impacto social de las actividades educativas de la Iglesia Católica en las universidades, éstas generan un 30% más de impacto en la sociedad que la media de las universidades en España. Sin mayor explicación.
Evidentemente es imaginable que la mayor esperanza de vida que el informe relaciona con la Iglesia Católica pueda tener más que ver con el poder adquisitivo de las familias que con la fe. Estudiar en un centro religioso supone un gasto más elevado que en uno público y, por tanto, requiere la inversión – generalmente – familiar.
En cualquier caso, los obispos expanden esta teoría también a los colegios. La memoria de actividades de la Conferencia Episcopal asegura que estudiar en colegios de formación católica reduce la criminalidad, mejora la salud, reduce las diferencias sociales y supone un mayor control sobre los gastos.
Por otro lado, el informe también hace hincapié sobre cuestiones puramente económicas – no excesivamente justificadas – donde resume que por cada euro que ingresa, “la Iglesia Católica invierte en la sociedad 1,38 euros”.
